viernes, 26 de agosto de 2011

AUTONOMIA E INICIATIVA PERSONAL


AUTONOMÍA E INICATIVA PERSONAL

Dentro de la interrelación existente entre todas las competencias, respecto a la autonomía e iniciativa personal yo destacaría la imbricación existente con la competencia emocional, aprender a aprender y social y ciudadana.

Emocional:

1. Conciencia de las propias emociones. Capacidad para reconocer nuestras propias emociones, nuestros estados de ánimo y los de los demás.
2. Control de las emociones: Regulación y equilibrio emocional. El desarrollo de una buena percepción de las propias emociones y su análisis, van a dar lugar a estrategias encaminadas a solucionar situaciones adversas. A partir de entornos comunes que provocan emociones negativas y malestar en el alumno, como la frustración o la ira, se pretende trabajar la “autoría” (cada uno es responsable de sus propias emociones) y el control de las emociones. Dos de las técnicas que nos van a ser de gran utilidad en este propósito, son: una correcta respiración como antídoto para el estrés y la tensión, y la relajación tanto del cuerpo como de la mente.

3. Poseer una adecuada autoestima indispensable para desenvolverse autónomamente y tener capacidad de iniciativa. Reconocimiento en sí mismo de la capacidad de decidir, de distinguir entre las cosas realmente importantes de las que no lo son y de aprender a decir que NO en las situaciones que lo crea conveniente. Conocer y controlarse en situaciones difíciles, capacidad para tomar decisiones, y de reconocer la influencia social y emocional de los demás en determinados comportamientos.
4. Poseer habilidades socio-emocionales. Si el alumno mantiene con los demás unas relaciones satisfactorias sin perder su propia identidad, y se siente aceptado por un grupo de iguales, ello repercutirá positivamente en su autonomía. El perder el miedo a las relaciones, a expresarse libremente y a cooperar de manera constructiva, van a ser los pilares sobre los que se asiente su capacidad de iniciativa personal.
5. Habilidades de vida. Aceptarse y aprovechar las experiencias vividas como oportunidades para mejorar actitudes y aspectos de uno mismo. Buscar siempre el bienestar sin miedo al cambio, con la seguridad que ofrecen las experiencias pasadas y la reflexión para hacerlo mejor.

Aprender a aprender:

Supone recuperar dos ideas esenciales:

- Una enseñanza activa en la que el protagonista sea el alumno.

- Implica hábito, costumbre.

1. Enseñanza activa centrada en el aprendizaje y no en la enseñanza. Las competencias como referente curricular supone una exigencia para ir abandonando el método tradicional de carácter predominantemente verbalista en beneficio de otros de carácter más procedimental e intuitivos en los que el alumno tenga cada vez más protagonismo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, se trata de convertir los actos que se celebran en el aula en actos de aprendizaje más que de enseñanza y relegar nuestro acaparador protagonismo al momento de la planificación. El alumno es el protagonista no el profesor. El protagonismo del alumno supone reducir el protagonismo del libro de texto, es decir, abandonarlo como eje único de la práctica docente. Sin este protagonismo es imposible desarrollar en el alumno una adecuada autonomía e iniciativa personal. En la pedagogía tradicional el alumno es un ser pasivo siempre a la espera de las directrices pertinentes y cuya única preocupación es realizar correctamente las estrategias prescritas, es decir siguiendo cada uno de los pasos planteados por el profesor; y con la idea de que cada pregunta tiene una única respuesta correcta, la planteada por el libro de texto.

2. Hábito a través de un planteamiento sincrónico y diacrónico. Toda efectividad conlleva un tratamiento sistemático en el tiempo. No hay eficacia si cada uno realiza la batalla por su cuenta y de la manera que decida por cuenta propia, es necesario un planteamiento sincrónico, integrado, vertebrado a un eje común. Ni hay eficacia si las actuaciones educativas que podamos hacer tienen un carácter ocasional en la vida escolar del alumno. Esa sistematicidad también tiene que tener un carácter diacrónico, mantenida en el tiempo de la vida escolar del alumno. Todo esto conlleva un principio subyacente claro: es necesario primar las decisiones de equipo, de centro de proyecto común, sobre el protagonismo individual y una libertad de cátedra mal entendida. Prima el derecho del alumno a la recepción de una educación eficaz y coherente, es este derecho el que garantizan las leyes españolas; la función pública docente ha de estar al servicio (servicio público) de este derecho.

Social y ciudadana:

Destacar algunos de los principios de esta competencia:

- Trabajar la educación formal, no formal e informal.

- Planteamiento sincrónico y diacrónico.

- Cultura de centro. Educa el centro.

- Planificación integrada de todos los espacios y tiempos. Todo educa.

- Apertura a la comunidad.

- Generar entornos de aprendizaje.

Manejarse autónomamente en la sociedad y tener iniciativas de carácter personal tiene una clara implicación ética, de valores. No es valida cualquier autonomía como no lo es cualquier iniciativa. Con este planteamiento es de destacar el enfoque dado a la asignatura de Eduación para la Ciudadanía en Primaria y Primer ciclo de la E.S.O. y a la de Ética en el Segundo ciclo.

Del mismo modo conviene destacar en este ámbito:

- Las técnicas para resolución de conflictos, especialmente la mediación entre iguales.

- El Aprendizaje Servicio como práctica educativa.

- La programación de habilidades para conversar.

- La programación del aprendizaje de habilidades sociales.

- El uso de la Asamblea como forma de participación democrática.

Algunas prácticas a desarrollar

· Otorgar protagonismo a los alumnos en la gestión de la realidad del aula y del centro (biblioteca, fiestas, actividades complementarias, etc.).

· Uso de la asamblea como espacio de comunicación y de los representantes de alumnos como figura realmente representativa y portavoz. Educación en las formas y procedimientos de la democracia. El delegado de clase no es el lugarteniente del profesor sino el representante del alumnado.

· Estabecimiento de reglas acordadas en asamblea.

· Progresivo y planificado paso de una educación guiada a otra cada vez más autónoma. Progresivo abandono del libro de texto como único guía hacia una educación por proyectos.

· Uso del contrato de aprendizaje y conducta.

· Práctica de la reflexión sobre uno mismo y del discernimiento moral de los comportamientos. Siempre tenemos nuestra cuota de responsabilidad en aquello que hacemos y en lo que no hacemos.

lunes, 8 de agosto de 2011

APRENDER A APRENDER


Aprender a aprender supone recuperar dos ideas esenciales:

- Una enseñanza activa en la que el protagonista sea el alumno.

- Implica hábito, costumbre.

- Enseñanza activa centrada en el aprendizaje y no en la enseñanza. Las competencias como referente curricular supone una exigencia para ir abandonando el método tradicional de carácter predominantemente verbalista en beneficio de otros de carácter más procedimental e intuitivos en los que el alumno tenga cada vez más protagonismo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, se trata de convertir los actos que se celebran en el aula en actos de aprendizaje más que de enseñanza y relegar nuestro acaparador protagonismo al momento de la planificación. El alumno es el protagonista no el profesor. El protagonismo del alumno supone reducir el protagonismo del libro de texto, es decir, abandonarlo como eje único de la práctica docente.

- Hábito a través de un planteamiento sincrónico y diacrónico. Toda efectividad conlleva un tratamiento sistemático en el tiempo. No hay eficacia si cada uno realiza la batalla por su cuenta y de la manera que decida por cuenta propia, es necesario un planteamiento sincrónico, integrado, vertebrado a un eje común. Ni hay eficacia si las actuaciones educativas que podamos hacer tienen un carácter ocasional en la vida escolar del alumno. Esa sistematicidad también tiene que tener un carácter diacrónico, mantenida en el tiempo de la vida escolar del alumno. Todo esto conlleva un principio subyacente claro: es necesario primar las decisiones de equipo, de centro de proyecto común, sobre el protagonismo individual y una libertad de cátedra mal entendida. Prima el derecho del alumno a la recepción de una educación eficaz y coherente, es este derecho el que garantizan las leyes españolas; la función pública docente ha de estar al servicio (servicio público) de este derecho.

Propuestas de trabajo:

  • Planificación, al menos trimestral, de proyectos de investigación adaptados al nivel desde los primeros cursos de Primaria.

Es importante el uso de metodologías de investigación progresivamente adecuadas a cada nivel. Se trata de realizar una planificación diacrónica en la que desde los primeros niveles pueden establecerse pequeños pasos de investigación que realizados de una forma sistemática van capacitando al alumno para esa destreza. En estas metodologías es importante institucionalizar el uso de la biblioteca del centro y el uso de las TIC. Es interesante el modelo de las WebQuest.

  • Establecimiento de rutinas para una lectura reflexiva ante una unidad didáctica en un libro de texto o con otro texto de carácter informativo.

Establecer técnicas de comprensión lectora a realizar sistemáticamente en forma de rutinas en todas las áreas y niveles en el momento de enfrentarse a un texto adaptándolas previamente al nivel en el que se aplica y al tipo y formato de texto. En general estableceremos unas rutinas para realizar antes, durante y después de la lectura.

  • Primer ciclo: Antes: Título. Ilustraciones. Anticipación de hipótesis. Durante: Aclaración sobre el vocabulario. Relectura. Después: Sentido global del texto.
  • Segundo ciclo: Antes: Título. Activación de los conocimientos previos. Revisión de la estructura del texto, Ilustraciones, Palabras clave, Capítulos. Anticipación de hipótesis y comprobación. Durante: Uso del diccionario. Relectura. Después: Formular preguntas. Síntesis. Sentido global del texto. Distinguir lo importante. Resumen
  • Tercer ciclo: Antes: Título. Activación de los conocimientos previos. Revisión de la estructura del texto. Ilustraciones, Palabras clave, Capítulos, Anticipación de hipótesis y comprobación. Establecimiento de objetivos. Durante: Monitoreo de la comprensión, consulta del diccionario. Relectura. Después: Formular preguntas. Síntesis. Sentido global del texto. Ideas principales y secundarias. Resumen.

  • Planificar en todos los niveles al menos una Unidad Didáctica trimestral en la que la biblioteca se utilice como centro de documentación y de recursos.

  • Planificación del trabajo con técnicas de estudio.

- Establecer qué técnicas y sus características.

- Distribuir el trabajo con técnicas por los distintos niveles estableciendo distintos procedimientos.

Desarrollo de técnicas para aprender, para organizar, memorizar y recuperar la información, tales como resúmenes, esquemas o mapas mentales que resultan especialmente útiles en los procesos de aprendizaje de esta área.



martes, 26 de julio de 2011

COMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA (II)


EDUCACIÓN ARTÍSTICA

Estilo docente tradicional predominante

La educación artística es una sola área que incluye diferentes bloques temáticos que han de trabajarse interrelacionadamente. Sin embargo, la situación real no es así. La plástica suele impartirla el tutor más por tradición que por otra razón y se olvida que la expresión plástica es un medio pedagógico que depende de la claridad de conceptos y de la experiencia del educador. La asume, la mayoría de las veces, el tutor sin objetivos y contenidos específicos, ya que se utiliza para completar el horario, y lo que es más descorazonador, en gran número de centros se sigue limitando al método de copia de láminas o de dibujos fotocopiados, cuando no se amplía a la utilización del libro de texto, en los que sigue existiendo la ficha para rellenar, copiar, etc. Las aportaciones del área de plástica deberían ser capaces de unir cultura, sociedad y educación artística. Mediante los elementos plásticos el niño potencia los aspectos sensoriales y motores, la observación, la reflexión, la percepción, y desarrolla como respuestas la capacidad creativa. El maestro no ha de confiar sólo en la espontaneidad, así se perderían aspectos básicos que benefician el crecimiento global del niño.

La disciplina afortunada es quizá la música, pues cuenta con un especialista que imparte una hora a la semana de educación musical, con una grave contradicción: si se trata de un centro pequeño, no cubre todo su horario y tiene a su cargo una tutoría o completa horario sustituyendo a los cargos directivos en cualquier materia o completando en otros centros. Esto conlleva una triple programación. En los centros grandes puede llegar a las veinticinco horas con igual número de grupos diferentes, a los que, con mucha suerte, impartirá unas tres sesiones al mes. La carga es excesiva si se considera que en esta área el profesor realiza un esfuerzo físico continuo cantando, moviéndose, bailando, tocando instrumentos y cargándolos de un aula a otra... Sin tener en cuenta problemas como la falta de aula de música y de material, de un horario para la coordinación y asesoramiento con los tutores, así como la tendencia a la rutinización que también va extendiéndose entre el profesorado de Música.

Por último, respecto a la dramatización, teniendo en cuenta el bajo status que se le ha dado y la no existencia de profesores especialistas ni generalistas con preparación específica, el futuro que se le augura es poco halagador. Cualquier actividad de juego dramático lleva consigo un trabajo de elaboración de escenarios, de vestuario, de títeres, máscaras, además de trabajar la expresión corporal, el movimiento, el ritmo de los textos, las canciones, el acompañamiento musical, etc. ¿Acaso se le permite al especialista flexibilizar su horario y contar con dos horas semanales cuando trabaja conjuntamente las dos disciplinas?. La dramatización predomina como espectáculo para ocasiones, efemérides, como escaparate para mostrar a padres y madres sin que exista una clara percepción de sus posibilidades educativas ni de la necesidad de su planificación. Expuesta al voluntarismo del profesorado, sin preparación, sin tiempo, sin responsables, sin ganas, ha perdido casi definitivamente su razón de ser como taller de teatro y expresión corporal.

Estamos ante un área en la que predomina claramente un pensamiento divergente, la creatividad, la expresividad, la libertad de juicio estético, que no quiere decir mera espontaneidad, improvisación sino que requiere una planificación rigurosa de las actividades y situaciones en las que se van a potenciar esas capacidades. La realidad es que el libro de texto ha ido acaparando la primacía también en esta materia, más por seguridad y comodidad del profesorado que por el cumplimiento de los objetivos. Al final nos encontramos con un pensamiento igualmente convergente, casi la misma ausencia de trabajo colaborativo, el mismo enfoque de tareas que en el resto de las áreas, la nula motivación del profesor y del alumno. La sistematicidad en la planificación viene dada por el libro de texto.

Estilo docente a potenciar.

El área está integrada por dos lenguajes: plástico y musical. Ambos se articulan a su vez en dos ejes, percepción y expresión. El primero incluye todos aquellos aspectos relacionados con el desarrollo de capacidades de reconocimiento sensorial, visual, auditivo y corporal, que ayudan a entender las distintas manifestaciones artísticas, así como el conocimiento y disfrute de producciones plásticas y musicales de diferentes características. El segundo se refiere a la expresión de ideas y sentimientos mediante el conocimiento y la utilización de distintos códigos y técnicas artísticas.

La Educación artística en Primaria debe permitir al alumnado percibir e interactuar con los elementos visuales y sonoros de la realidad que le rodea. Surge así la necesidad de abordar los conceptos, los procedimientos y las actitudes desde una perspectiva integrada y no desarticulada. Para facilitar este proceso, en la mayor parte de los procedimientos quedan explicitados los conceptos y las actitudes.

Se demandan resultados originales, no estereotipados. La creatividad exige actuar con autonomía, poner en marcha iniciativas, barajar posibilidades y soluciones diversas. El proceso no sólo contribuye a la originalidad, a la búsqueda de formas innovadoras, sino que también genera flexibilidad pues ante un mismo supuesto pueden darse diferentes respuestas.

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Junto al aspecto ético de la enseñanza, pero, íntimamente ligado a él y a la creación del clima antedicho, se encuentra el aspecto estético de la enseñanza. Estamos educando una manera de ver la vida. El arte como base de la educación. La educación es el cultivo de los modos de expresión (capacidad de expresión que forma parte del crecimiento personal). El objetivo de la educación es la creación de artistas, de personas eficientes en los diversos modos de expresión. El arte le da forma a la experiencia. El procesamiento artístico es una forma de comunicar nuestras ideas y sentimientos a los otros. Al hacerlo, también aprendemos a entender lo que es el mundo, y cómo reaccionamos a él. Los niños, desde muy temprana edad, aprenden el mundo de esta forma. Este aprendizaje no es un logro de la educación o algo sólo posible para el bien educado o con talento. Por el contrario: este proceso se encuentra en las bases de nuestro propio desarrollo como seres humanos. La manera como los niños dan forma a sus descubrimientos no es fundamentalmente hablando, diferente de la que distingue el trabajo artístico; es distinta en profundidad, destreza, complejidad, pero no en carácter. La relación entre el crecimiento personal y descubrimiento y la interacción artística con los otros, da forma a la sociedad. Es lo que hace de una sociedad, una cultura. Por lo tanto, hacer arte no es solamente una actividad adicional para hacer la vida más placentera. Es una herramienta fundamental para el crecimiento intelectual y emocional. A través del proceso artístico aprendemos a entender el mundo, pero también nuestra individualidad, ya que descubrimos que nuestras reacciones y entendimiento del mundo tienen un sabor personal. La relación entre el crecimiento personal y descubrimiento y la interacción artística con los otros, da forma a la sociedad. Es lo que hace de una sociedad, una cultura. La educación debe partir de esta noción.

La educación estética contiene los siguientes aspectos:

o Educación visual → Vista → Diseño.

o Educación plástica → Tacto → Diseño.

o Educación musical → Oído → Música.

o Educación cinética → Músculos → Danza, expresión corporal.

o Educación verbal → Palabra → Literatura.

o Educación constructiva → Pensamiento → Oficio o artesanía.

A la competencia para aprender a aprender se contribuye en la medida en que se favorezca la reflexión sobre los procesos en la manipulación de objetos, la experimentación con técnicas y materiales y la exploración sensorial de sonidos, texturas, formas o espacios, con el fin de que los conocimientos adquiridos doten a niños y niñas de un bagaje suficiente para utilizarlos en situaciones diferentes. El desarrollo de la capacidad de observación plantea la conveniencia de establecer pautas que la guíen, con el objeto de que el ejercicio de observar proporcione información relevante y suficiente. En este sentido, el área hace competente en aprender al proporcionar protocolos de indagación y planificación de procesos susceptibles de ser utilizados en otros aprendizajes.

Resumiendo: Manipulación de objetos, experimentación con técnicas y materiales, exploración sensorial de sonidos, texturas, formas y espacios, el arte como herramienta para entender el mundo y nuestra individualidad, integración en unidades didácticas de distintas formas de expresión estética. El arte como elemento de expresión. El conocimiento necesario de técnicas y conceptos al servicio de esa expresión. La necesidad de establecer en el aula un clima que haga posible todo eso. La erradicación del libro de texto como férreo encarcelador de la expresividad y del amor al arte.

Propuestas de trabajo en educación plástica

Aprovechamiento para las artes plásticas del material de desecho.

En una sociedad generadora de tantos desperdicios es esencial aprender a sacarle provecho. Desarrollar personalidades creativas que sepan descubrir en cada trozo de nuestra vida una posibilidad de expresión sin desestimar ninguna de ellas.

Uso de materiales y técnicas en expresión plástica: Pintura sólida, pintura líquida, collage, materiales tridimensionales.

El primer obstáculo para que el profesorado adquiera confianza en sus posibilidades en la expresión plástica es la ausencia de dominio de sus técnicas: el uso de pinturas sólidas (ceras, rotuladores, lápices de colores…), pinturas líquidas (témperas, pintura para dedos, óleo…) y uso de materiales tridimensionales, especialmente de la arcilla.

Máscaras y guiñol.

Muy relacionado con el teatro, el aprendizaje de técnicas de elaboración de máscaras y muñecos de guiñol es un recurso muy útil en la escuela, fácil de aprender y especialmente gratificante.

Trabajo con arcilla.

Manipulación del material para ver sus posibilidades. Prácticas dirigidas y sin directrices expresas; trabajo de las formas figurativas y de las no figurativas.

Dinámicas de fusión de bloques:

Música y plástica.

Elaboración de una obra plástica a partir de una audición musical. Montaje de una exposición temporal con las obras y la música de fondo.

Plástica y música

Elaboración de una pequeña pieza musical a partir de una obra plástica. Montaje audiovisual de ambas expresiones.

Teatro.

El teatro como integrador de las diferentes expresiones artísticas: plástica, musical, cinética, verbal… Puede realizarse un proceso completo desde la creación del texto dramático, pasando por la elaboración de los decorados, la creación del fondo musical, el trabajo de la expresividad corporal y vocal. Se trata de un proyecto que puede ocupar perfectamente un trimestre y que abarca una amplitud extraordinaria de contenidos. Es a la vez un proyecto que permite la integración no sólo del profesorado sino de otros miembros de la comunidad educativa.

COMPETENCIA CULTURAL Y ARTÍSTICA (I)


Habitualmente, de una manera simplista, se asocia cretividad y educación artística, y, efectivamente, no podría entenderse el arte sin la creatividad, del mismo modo que no se comprendería la cultura en general y el conocimiento sin ella. Educar en la creatividad es educar, sin más; buscar estrategias para ello es algo a plantear en todas las áreas y hacerlo de manera conjunta, sincrónica y diacrónica. Este EDUCAR EN LA CREATIVIDAD supone, a mi juicio, el principal reto común de esta competencia.

ORIENTACIONES PARA TRABAJAR LA CREATIVIDAD

Recomendaciones teórico-metodológicas para educar en la creatividad

de Julián Betancourt Morejón, CREATIVIDAD EN LA EDUCACIÓN: EDUCAR PARA TRANSFORMAR

Educar en la creatividad implica partir de la idea de que ésta no se enseña de manera directa, sino que se propicia y que para esto es necesario tomar en cuenta las siguientes sugerencias:

1. Aprender a tolerar la ambigüedad e incertidumbre. El maestro pudiera favorecer en los estudiantes el desarrollar una tolerancia a la ambigüedad, dándoles más espacio en sus clases para pensar sobre una situación problemática que se les presenta y estimulándolos a reflexionar desde el principio de la clase. También logrando que formen parte de las reglas del grupo, un periodo de ambigüedad ante los trabajos y conocimientos que deben edificar. No debe temer a este periodo de germinación de los conocimientos. Este último estará asociado a una incubación de las posibles soluciones.

Siguiendo con esta idea, la incertidumbre es otro alimento de la clase creativa. Es decir, se debe crear un clima dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje donde el conocimiento que se está trabajando no se dé como inmutable y estático. La escuela necesita la incertidumbre para que el alumno se lance a explorar el conocimiento que no logró construir totalmente en el salón de clases o fuera de éste.

2. Favorecer la voluntad para superar obstáculos y perseverar. Cuando empezamos con un proyecto innovador para la educación, debemos partir siempre de dos metas: la primera, ser fieles a los objetivos que deseamos alcanzar; y la segunda, estar conscientes de que para llegar a lograrla se van a presentar toda una serie de barreras a derribar. Se elimina una y aparece otra y así sucesivamente hasta alcanzar nuestro objetivo. Los obstáculos se convierten en oportunidades y no en amenazas.

3. Desarrollar la confianza en sí mismo y en sus convicciones. En la escuela se debe cultivar la confianza en sí mismo a través de indicadores que no siempre sean las buenas notas y el pasar de grado. Otros indicadores que se debieran tomar pueden ser: la apertura mental, la originalidad, asumir riesgos y plantearse preguntas que en determinados momentos pongan en duda el conocimiento que se está trabajando, entre otros.

4. Propiciar una cultura de trabajo para el desarrollo de un pensamiento creativo y reflexivo. El maestro que desea lograr un clima donde los alumnos aprendan a pensar y crear mejor debe trabajar duro. A veces los resultados alcanzados no son los esperados o no son tan gratificantes en un periodo corto de tiempo, pero hay que seguirle poniendo todo el empeño, ya que las huellas formadoras que se dejan en los alumnos trascienden el presente y se recogen en el futuro.

5. Invitar al alumno a transcender el presente con un proyecto futuro. El maestro creativo constantemente se anticipa a cómo va a ser la clase siguiente. Todavía no ha finalizado la clase y él ya está viendo qué recursos pedagógicos va a emplear para que la siguiente sea de mejor calidad. Además se acompaña de una forma optimista de ver la vida. Esta anticipación se relaciona mucho con el disfrute por el proceso de enseñar más que por los resultados que pueda obtener. También él invita a sus alumnos a creer que toda idea soñada puede ser una idea posible.

6. Aprender a confiar en lo potencial y no sólo en lo real. El profesor debe confiar en las capacidades potenciales de sus alumnos y no solamente en las reales. Debe favorecer una enseñanza desarrolladora y colaborativa en donde lo que el alumno puede realizar con su apoyo pueda hacerlo solo el día de mañana.

7. Vencer el temor al ridículo y a cometer errores. Debemos enseñar a nuestros alumnos a vencer el temor al ridículo y a cometer errores, ya que esto representa romper con reglas establecidas. En el caso del temor a cometer errores es importante aprender a reciclar los mismos como fuente de aprendizaje. Además, evitar que el alumno tenga miedo a equivocarse ante el maestro por razones como las siguientes: perder su cariño, romper con la imagen de buen estudiante, contradecir el método de aprendizaje que sigue el educador.

8. Desarrollar tanto en nuestros maestros como en los alumnos, una actitud diferente ante la responsabilidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. Los alumnos deben tomar poco a poco la responsabilidad de su propio aprendizaje en la medida en que desarrollen una motivación intrínseca en torno a esto. El maestro debe facilitar y mediar las oportunidades para que los estudiantes decidan lo que necesitan saber y con qué herramientas construirlo y favorecer la ejercitación de estrategias para lograr lo anterior.

9. En las aulas debería estar bien visible la siguiente frase: "Vivan los riesgos que nos permiten ver las nuevas aristas del conocimiento". Se debe incitar al alumno, por ejemplo, a dar una respuesta no convencional en una prueba, diferente a la ofrecida por el profesor como modelo en la clase o, en vez de dar la respuesta, dar él la pregunta.

Siguiendo este pensamiento, es necesario incorporar el cambio como algo cotidiano en la actitud para la vida de nuestros estudiantes. Desarrollar una actitud favorable al cambio les va a permitir ver más al aprendizaje como un proceso dialógico y dialéctico en el cual los educadores pueden solamente proceder indirectamente a la verdad, zigzagueando a lo largo del camino, a veces enfrentándose a contradicciones, retrocesos, avances y una carga de satisfacciones llenas de una lucha tenaz contra los obstáculos y las frustraciones.

10. La autoridad para validar el conocimiento debe partir de un proceso social, dialógico y cooperativo. Para esto es necesario romper con aquellas creencias en las cuales el maestro tiene la verdad acerca del conocimiento a construir y el alumno debe encontrarla bajo el control de este experto; donde el maestro constantemente habla y el alumno escucha y les hace sentir en las clases que está plenamente seguro de lo que enseña, que hay poco que descubrir e indagar en relación con esto.

Este tipo de maestro genera actitudes en los alumnos ante el aprendizaje que se caracterizan por la inseguridad, la pasividad, la sumisión, la dependencia, la repetitividad, la reproducción de conocimientos más que la construcción activa del mismo.

11. Cuando se propicia un clima creativo la motivación intrínseca y la de logro deben estar presentes. La primera en el sentido de que debe nacer, desarrollarse y realizarse en el propio proceso de enseñanza-aprendizaje, sin requerir de recursos externos. En el caso de la segunda, implica desarrollar una actitud en los alumnos ante los logros que van teniendo en la escuela, que propicie el pensar no sólo en ser competentes, sino también ser excelentes; así como disfrutar de los trabajos que realizan pero nunca estar completamente satisfechos con los mismos, para de esta manera seguirlos mejorando.

12. Es necesaria la contextualización del conocimiento y las habilidades de pensamiento crítico y creativo. Contextualizar implica no concurrir en situaciones como las siguientes: se imparte tal y como se había leído en el texto básico de la asignatura, el cual generalmente es una selección de lecturas realizada hace más de tres años, y en la que en ocasiones faltan las referencias de donde se tomó o no se cita de forma correcta; se pide que se observen determinados conocimientos tal como los mencionaba un reconocido estudioso del tema; se exigen tareas a los alumnos como si fuera esta la única asignatura que recibiera, olvidando el resto de ellas; se quiere reproducir un experimento tal como se había realizado en un país desarrollado; se trabaja en la clase tal tema o autor porque está de moda y todos lo citan; se extrapolan técnicas creadas para una actividad docente a otra completamente diferente.

13. Las necesidades fundamentales del alumno están relacionadas con enseñarle a pensar creativa y reflexivamente, o sea, a pensar de manera excelente. Lo que se requiere es un alumno imaginativo y cuestionador de las verdades que aparecen a través de la voz del maestro o de los libros de textos y un constructor de puentes imaginarios para que transiten las ideas invisibles para la mayoría y en un momento determinado se hagan visibles; que analice las experiencias y conocimientos de la realidad y los sistematice a través de su pensamiento crítico y creativo, con la cooperación de un educador con profundos conocimientos de grupo y de mediación.

14. Quitar los lentes empañados que en determinadas ocasiones no permiten ver la ignorancia. Se vive con lentes empañados cuando: año tras año se repiten las clases tal como se planificaron la primera vez; se termina una licenciatura, maestría o doctorado y nunca más se vuelve abrir un libro de texto o se asiste a un curso de posgrado para el enriquecimiento de la práctica educativa; cuando no se tiene la valentía de decir al alumno qué es lo que se sabe y qué es lo que no. Si se desea limpiar los lentes se debe emplear el conocimiento de manera flexible. Además, es necesario favorecer que el alumno busque fuentes alternativas de lectura a las oficialmente sugeridas y dejar un espacio de conocimiento a aportar por éste durante la clase. También tomar conciencia de que aprender implica reconocer nuestras ignorancias y realizar un análisis en cuanto a lo que sabemos genuinamente y lo que simplemente memorizamos.

15. Es más valioso cubrir una pequeña proporción de conocimientos a fondo que una gran cantidad. Es más útil que el alumno obtenga una pequeña parcela del conocimiento que una gran cantidad pero de manera superficial, y que discuta el significado de los mismos y descubra los sentidos que pueden tener de acuerdo a su historia y cultura.

16. Pensar de forma creativa y reflexiva por parte del alumno puede darse rara vez de forma verbal del maestro hacia los alumnos. Es decir, una persona no puede dar de forma inmediata a otra lo aprendido, ya que el reflejo de la realidad en el ser humano es mediado; pero sí, en cambio, puede crear una atmósfera creativa que favorezca las condiciones óptimas para que el alumno aprenda por sí mismo a pensar de estas maneras.

17. Convertir las aulas en espacios para asombrarnos, experimentar e investigar. Uno de los recursos más importantes y al alcance del educador es la capacidad de asombrarse ante cada comentario reflexivo o creativo de sus alumnos. Para lograr lo anterior él propicia un conocimiento lleno de sorpresas y situaciones inesperadas. Es decir, lleva a los alumnos a disfrutar de lo inesperado y lo incorpora dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje que está ocurriendo.

18. Los estudiantes necesitan tratarse como personas, es decir, tener una buena comunicación cuando están creando o pensando. Los alumnos requieren aprender a escuchar críticamente, tener apertura hacia el juicio del discrepante o ante los puntos de giro6 de la dinámica de razonamiento del grupo o para apreciar las dos caras de un asunto tratado. Además, necesitan aprender a retroalimentarse a sí mismos y a los otros durante un proceso creativo o crítico. Los maestros deben modelar actitudes comunicativas para lo anterior.

19. El cuestionamiento es un excelente indicador de que se está trabajando el pensamiento creativo y crítico. Se parte de considerar que los alumnos que formulan preguntas que invitan a pensar e imaginar están aprendiendo. Los maestros tienen a la pregunta como una de sus estrategias fundamentales.

20. Construcción de las habilidades de pensamiento creativo y crítico a trabajar en dos planos. Se parte de que todo lo aprendido y por aprender por el alumno se le va a presentar siempre en dos planos: uno fuera de él (interpsíquico) y el otro dentro de él (intrapsíquico). Durante la clase, el lenguaje de los otros —en cuanto al desarrollo de la habilidad a trabajar— va a ir formando parte del lenguaje de todos a través del diálogo que se va realizando. Todo esto se va dando en el plano interpsíquico. Ahora lo anterior se va interiorizando y va formando parte de las herramientas psíquicas del alumno. Aquí se está hablando de un plano intrapsíquico.

21. Matrimonio entre los conceptos cotidianos que trae el alumno acerca de la habilidad de pensamiento creativo o crítico, a trabajar con los científicos acerca de la misma. Cada vez que se comience a trabajar una clase, se debe tratar de que el alumno comente sobre los conceptos cotidianos que posee acerca de la habilidad o conocimiento a trabajar para vincularlos de manera orgánica con los científicos. De esta manera los conceptos científicos se enriquecen de la vida cotidiana de los estudiantes que transcienden las paredes del aula y a su vez los cotidianos encuentran una lectura más sistematizada, objetiva y abstracta sobre la realidad por medio de los científicos. De esta forma tendremos un aprendizaje más rico de sentidos y significados.

22. Unidad de lo cognoscitivo y lo afectivo en cada sesión de atmósferas creativas. Cuando se está trabajando el pensamiento creativo y reflexivo se parte siempre de que la actividad lúdica que se esté realizando va a movilizar los recursos afectivos e intelectuales de la persona que esté ejercitando en ese momento la misma. Además, es importante crear un clima donde se dé un matrimonio entre los afectos y el intelecto, así como también buscar un equilibrio entre lo afectivo e intelectual, para lograr un espacio dinámico y motivante para el buen pensar y crear.

A manera de conclusión pudiéramos señalar lo siguiente:

Educar en la creatividad debe orientarse al desarrollo personal y mejora profesional de la práctica educativa de todos los implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje, dentro de un contexto histórico social dirigido a la integración educativa, partiendo del criterio de que la creatividad nos permite tener una actitud flexible y transformadora que propone romper las murallas o barreras para edificar la nueva escuela del futuro, cuyos principales apellidos sean: integrada, solidaria, respetuosa, reflexiva, divergente, desarrolladora, abierta y consistente con las necesidades de todos los alumnos.

Todo lo anteriormente expresado conlleva una educación en la creatividad que propicie un sistema de actividades y comunicación donde el pensamiento reflexivo y el creativo se desarrollen a la par de una actitud coherente.

Cada alumno que egrese de una escuela formado con esta visión deseará que en los lugares donde llegue se manifieste el pensar, crear, sentir, comunicar y compartir por respeto a sí mismo y a sus semejantes.

Los caminos para la creatividad

Varias son las prácticas que el profesor podrá seguir hacia la promoción de mejores condiciones para el desarrollo del potencial creador. Algunas sugerencias en este sentido son presentadas a continuación:

· No restringirse a ejercicios y actividades que posibiliten sólo una respuesta correcta.

· Valorar las ideas originales de los alumnos. Una idea original es apenas el primer paso. Es necesario también enseñar a los alumnos a revisar, refinar, elaborar sus ideas creativas.

· Incentivar a los alumnos a presentar y a defender sus ideas.

· Destacar lo mejor que cada alumno tiene.

· Hacer preguntas desafiantes, que motiven a los alumnos a pensar y a razonar.

· Dar tiempo a los alumnos para pensar y desarrollar sus ideas.

· Dar oportunidades a los alumnos para discordar de nuestros puntos de vista.

· Diversificar las metodologías de enseñanza utilizadas en clase.

· Promover un ambiente de respeto y aceptación por las ideas de los alumnos.

· Estimular a los alumnos a utilizar técnicas de resolución creativa de problemas (como lluvia de ideas) en sus proyectos de ciencia, actividades artísticas y redacción, con el objetivo de llegar a un producto más creativo.

· Ayudar a los alumnos a librarse del miedo a cometer errores, manifestando tolerancia y respeto por sus ideas, cuestiones y producciones.

· Proteger las producciones de los alumnos de la crítica destructiva y de las humillaciones de sus compañeros.

Es necesario modificar el contexto educativo preocupándose por:

·Una clase en la que el diálogo sea parte sustancial del proceso de enseñanza.

·Una clase que opere con la pedagogía de la pregunta y no de la respuesta.

·Una clase constructivista, es decir, una clase donde el alumno tenga la oportunidad de indagar, de hacer, de construir desde su perspectiva.

·Un profesor reflexivo que piense su práctica docente y la transforme continuamente.

·Un profesor que sistematice su práctica docente, es decir, que registre, analice, interprete y establezca permanentemente acciones de innovación.

·Que los niños generen mayor cantidad de ideas acerca de cualquier situación planteada.

·Invitarlos a que piensen ideas diferentes a las acostumbradas. Que busquen ideas poco comunes para resolver los requerimientos que les hace el propio maestro.

·Que analicen sus propuestas, las experimenten y comuniquen sus observaciones.

·Que estas recomendaciones se realicen de manera cotidiana, independientemente del contenido que se está revisando, para así acostumbrarlos a que la creatividad no es un espacio para relajarse e informalmente jugar con las ideas; por el contrario, considerar que es un camino que amplía nuestra panorámica de solución de problemas reales.

Página en la red con recursos interesantes para trabajar la creatividad.

Fundación Neuronilla para la Creatividad e Innovación

· Técnicas de creatividad.

· Juegos.

· Vídeos.

· Artículos.

· Enlaces creativos.